Infección del Tracto Respiratorio Superior

Puntos clave

  • La URI (resfriado común) suele ser una enfermedad viral de vía aérea superior y comúnmente involucra rinovirus.
  • Los síntomas son típicamente autolimitados, pero pacientes pediátricas pueden deteriorarse por deshidratación o complicaciones secundarias.
  • Las prioridades de enfermería son alivio sintomático, protección de hidratación, uso de medicación segura por edad y prevención de propagación de infección.
  • Se usan pruebas diferenciales cuando se sospecha enfermedad severa o diagnóstico alternativo.

Fisiopatología

La URI inicia cuando gotas infectadas contactan mucosa de vía aérea superior (nariz, senos paranasales, faringe, laringe, vías aéreas grandes). La replicación viral desencadena inflamación local, vasodilatación y aumento de permeabilidad vascular, produciendo congestión, rinorrea, dolor de garganta y tos.

La mayoría de casos mejoran en alrededor de 7 a 10 días, pero en algunos niños los síntomas pueden persistir más. El riesgo clínico aumenta con exposición a humo, enfermedad respiratoria de base, inmunodeficiencia y exposición frecuente a contactos de edad escolar. Niñas y niños menores de 6 años tienen la mayor carga de resfriados, adultos sanos suelen reportar dos a tres resfriados por año, y la duración de síntomas puede ser mayor en personas que fuman.

Clasificación

  • URI viral típica: Síntomas leves autolimitados de vía aérea superior.
  • Trayectoria de URI complicada: Progresión a exacerbación de asma, compromiso de otitis/sinusitis, bronquitis aguda, o neumonía.

Valoración de enfermería

Enfoque NCLEX

Distinguir URI no complicada de deterioro temprano y deshidratación en pacientes pediátricas.

  • Valorar tos, dolor de garganta, rinorrea, congestión nasal, estornudos, fiebre baja, cefalea, presión facial, malestar y mialgias.
  • Establecer línea de tiempo de síntomas (usualmente inicio 1 a 3 días tras exposición) y seguir duración/progresión.
  • Tamizar señales de imitadores graves o signos de complicación bacteriana cuando síntomas empeoran o no mejoran.
  • Monitorizar estado de hidratación: tolerancia de ingesta oral, humedad de mucosas, orina/salida en pañal mojado, hallazgos de fontanela en lactantes y tendencias hemodinámicas apropiadas por edad.
  • Identificar historial de exposición a contactos enfermos y humo doméstico.
  • Usar diagnósticos diferenciales (por ejemplo cultivos de garganta/sangre/nasofaríngeos/esputo o radiografía de tórax) cuando se descarta enfermedad respiratoria más severa.

Intervenciones de enfermería

  • Fomentar líquidos orales y líquidos tibios (según tolerancia) para apoyar hidratación y confort faríngeo; comunicar que la evidencia para beneficio de fluidificar secreciones es mixta.
  • Fomentar posición semi-Fowler o más elevada para mejorar confort y expansión pulmonar.
  • Fomentar reposo manteniendo movilidad apropiada por edad para limitar complicaciones respiratorias secundarias.
  • Reforzar estrategias de tos/respiración profunda y movilización de secreciones según etapa del desarrollo.
  • Enseñar uso de humidificador con controles de seguridad: agua destilada, limpieza diaria y evitar humidificación excesiva innecesaria.
  • Enseñar a cuidadores de lactantes/niños pequeños cómo usar pera de succión para limpiar moco nasal de forma segura.
  • Enseñar a cuidadores monitorizar empeoramiento del trabajo respiratorio, tendencia febril persistente, baja ingesta o reducción de diuresis y buscar reevaluación oportuna.
  • Reforzar higiene respiratoria y etiqueta de la tos y higiene de manos para reducir propagación en hogar y comunidad.
  • Reevaluar resultados en cada reevaluación, con nuevos datos diagnósticos y después de actualizaciones interdisciplinarias; revisar plan de cuidado cuando los resultados se cumplan parcialmente o no se cumplan.

Seguridad de medicación pediátrica

Los antihistamínicos y descongestionantes no son apropiados para niñas y niños menores de 2 años por riesgo de efectos adversos graves; usar solo guía específica por edad.

Farmacología

Clase de fármacoEjemplosConsideraciones clave de enfermería
[analgesics]/antipiréticosAcetaminofén, ibuprofenoUsar dosificación por peso y edad para fiebre/molestia; verificar técnica de dosificación del cuidador.
terapia nasal con solución salinaSpray o gotas de solución salinaApoya alivio de síntomas nasales sin riesgo sistémico de descongestionantes en niños pequeños.
expectoranteGuaifenesina (formulaciones pediátricas seleccionadas)Usar solo formulaciones apropiadas por edad y límites de dosis.

Puntos adicionales de enseñanza pediátrica:

  • La miel al acostarse puede reducir la tos en niñas y niños mayores de 1 año.
  • No dar miel a lactantes menores de 1 año por riesgo de botulismo.
  • Productos de ungüento mentolado son solo para niñas y niños mayores de 2 años.

Aplicación del juicio clínico

Escenario clínico

Una niña de 3 años con URI presenta congestión en empeoramiento, baja ingesta oral y menos pañales mojados en 24 horas.

  • Reconocer pistas: Síntomas URI continuos con indicadores emergentes de deshidratación.
  • Analizar pistas: La carga de enfermedad está cambiando de URI no complicada hacia riesgo de hidratación.
  • Priorizar hipótesis: La prioridad inmediata es prevenir deterioro de volumen de líquidos.
  • Generar soluciones: Intensificar soporte de hidratación, reevaluar signos vitales/diuresis y revisar seguridad de medicación con cuidador.
  • Actuar: Implementar cuidado de apoyo, proporcionar enseñanza de precauciones de retorno y escalar para reevaluación por proveedor si empeora ingesta/salida.
  • Evaluar resultados: Mejora la ingesta, la diuresis vuelve hacia línea basal y el estado respiratorio permanece estable.

Conceptos relacionados

Autoevaluación

  1. ¿Qué hallazgos sugieren URI no complicada versus progresión a complicación?
  2. ¿Qué indicadores de hidratación son más útiles en lactantes y niñas/niños pequeños?
  3. ¿Qué reglas de seguridad de medicamentos para tos/resfriado son críticas por edad en cuidadores pediátricos?