Monitorización de Nutrición Parenteral
Puntos Clave
- La nutrición parenteral se usa cuando el tracto GI no puede absorber nutrientes de forma segura.
- La PN requiere exactitud estricta de infusión y seguridad en cuidado de línea, a menudo por acceso central.
- La monitorización se enfoca en riesgo de infección, tendencias glucémicas/metabólicas, estado de líquidos y tolerancia hepática/renal.
- La PPN suele ser soporte de corto plazo (a menudo menos de alrededor de 10 días), mientras la TPN se usa para necesidades más amplias de reemplazo a largo plazo.
- Debido a que la TPN tiene alta osmolalidad, generalmente se evita la infusión periférica por riesgo de flebitis y trombosis.
- Para líneas centrales de PN recién colocadas, verificar que la imagen torácica confirme posición de la punta y ausencia de neumotórax relacionado con inserción.
- La suspensión brusca de TPN puede precipitar hipoglucemia y requiere descenso controlado o transición según orden.
Fisiopatología
La nutrición parenteral evita el procesamiento GI y administra nutrientes por vía intravascular. Esto apoya nutrición en disfunción GI severa, pero aumenta riesgo de infección relacionada con catéter y complicaciones metabólicas si la monitorización es inadecuada.
Debido a que las soluciones PN son altamente concentradas, comúnmente se requiere acceso venoso central para reducir riesgo de irritación vascular. Las formulaciones incluyen dextrosa, aminoácidos y emulsiones lipídicas más electrolitos, vitaminas y oligoelementos. En enfermedad crítica con alto estrés catabólico, el soporte de proteína/aminoácidos es una estrategia clave para limitar progresión de desgaste muscular cuando la ingesta enteral no es factible.
Clasificación
- PPN: Suplementación de corto plazo (comúnmente menos de alrededor de 10 días), a menudo administrada por acceso de punta central basado en PICC con estrategia de menor osmolalidad según protocolo.
- TPN: Reemplazo nutricional completo por acceso venoso central, típicamente más denso y apropiado para terapia de mayor duración.
- Formatos de infusión: Mezclas dos en uno y tres en uno según protocolo institucional.
- Formatos de acceso central: Líneas centrales no tunelizadas para episodios más cortos, líneas tunelizadas para duraciones mayores y líneas PICC para terapia de duración intermedia.
- Escenarios comunes de indicación: Íleo paralítico, disfunción intestinal postoperatoria prolongada, desnutrición severa, quemaduras mayores, cáncer avanzado, falla hepática o hiperémesis asociada al embarazo cuando la alimentación enteral no es factible.
- Escenarios comunes de contraindicación: obstrucción intestinal/perforación que requiere estrategia aguda diferente, deterioro hepático o renal significativo que requiere revisión de riesgo individualizada y diabetes no controlada hasta estabilizar control metabólico.
Valoración de Enfermería
- Valorar estado de línea central, integridad del apósito y señales de riesgo de CLABSI.
- Para líneas centrales recién colocadas usadas para PN, confirmar revisión documentada de radiografía de tórax postinserción antes de la primera infusión.
- Valorar glucosa sanguínea, electrolitos y marcadores proteicos según cronograma de monitorización.
- Incluir revisión de tendencias de CBC, BUN, albúmina y prealbúmina cuando se indiquen para evaluar tolerancia y respuesta nutricional.
- Valorar tendencia de balance de líquidos (edema, I/O, pesos diarios) y tolerancia de órgano final.
- Valorar señales de exceso de nutrientes e intolerancia metabólica durante terapia PN continua.
- Seguir ingesta y eliminación al menos cada 12 horas en fases inestables de inicio, salvo que protocolo local establezca intervalo más corto.
- Monitorizar glucosa urinaria y glucosa capilar con frecuencia durante inicio y titulación (comúnmente cada 8 horas o más frecuente según orden/política).
- Si la PN se infunde por vía periférica, monitorizar sitio frecuentemente por infiltración y tratar interrupción de infusión como riesgo de hipoglucemia hasta restablecer acceso.
Intervenciones de Enfermería
- Usar línea dedicada y salvaguardas de bomba para infusión de PN.
- Usar técnica estricta aséptica de acceso de línea, incluyendo higiene de manos, desinfección del hub y reemplazo estéril de tubing para cada nueva bolsa de PN según política.
- Realizar vigilancia de laboratorio indicada y responder rápidamente a tendencias anormales.
- Seguir conglomerados comunes de complicaciones: infección de línea central, sobrecarga de líquidos, inestabilidad glucémica/electrolítica e intolerancia hepatobiliar.
- Mantener técnica estéril de cuidado de línea y cronograma de cambio de tubería según política.
- Coordinar con farmacia/nutrición para ajustar composición según respuesta.
- No infundir TPN de alta osmolalidad por líneas periféricas; escalar para acceso central cuando se requiera.
- Si se infiltra PN periférica, detener infusión, restablecer acceso de inmediato según protocolo y monitorizar/tratar riesgo de hipoglucemia relacionado con interrupción.
- Evitar suspensión brusca; disminuir gradualmente o transicionar a soporte alterno de carbohidratos según orden para reducir riesgo de hipoglucemia de rebote.