Cuidados de Enfermería durante la Tercera Etapa del Trabajo de Parto

Puntos clave

  • La atención de tercera etapa se centra en expulsión placentaria, apoyo del tono uterino y prevención de hemorragia.
  • La tercera etapa típicamente dura alrededor de 5 a 30 minutos, y la expulsión placentaria tardía aumenta el riesgo.
  • La expulsión placentaria más allá de 30 minutos aumenta el riesgo de hemorragia posparto y extracción manual.
  • El manejo activo incluye uso de uterotónicos, valoración estructurada y respuesta rápida al sangrado anormal.

Fisiopatología

La tercera etapa inicia después del nacimiento del recién nacido y termina cuando se expulsa la placenta. La contracción uterina continua disminuye la superficie de implantación placentaria y promueve la separación placentaria; luego, un tono uterino efectivo comprime vasos para reducir pérdida sanguínea.

La falla de separación oportuna, retención de tejido o contracción uterina inadecuada puede causar sangrado posparto severo. Por ello, la vigilancia de enfermería durante esta etapa breve pero de alto riesgo es continua y orientada a intervención.

Clasificación

  • Dominio de progreso de separación: Señales distintivas incluyen cambio de forma uterina, salida súbita de sangre y alargamiento del cordón.
  • Dominio de riesgo de hemorragia: Pérdida sanguínea excesiva, atonía uterina, placenta retenida y sangrado asociado a laceraciones.
  • Dominio de medicación: Uterotónicos profilácticos y terapéuticos.
  • Dominio de apoyo a recuperación: Apoyo para dolor, facilitación de vínculo y mantenimiento de ambiente calmado.

Valoración de enfermería

Enfoque NCLEX

Las preguntas prioritarias enfatizan reconocimiento temprano de hemorragia y placenta retenida durante monitorización de tercera etapa.

  • Valorar signos vitales al menos cada 15 minutos en pacientes estables, vigilando deterioro de tendencia.
  • Incluir presión arterial, calidad/frecuencia de pulso, frecuencia respiratoria y saturación de oxígeno en cada ciclo de signos vitales de tercera etapa; escalar rápidamente ante hipotensión o patrones de pulso rápido/débil.
  • Vigilar temperatura materna alrededor de cada hora durante vigilancia de tercera etapa.
  • Monitorizar altura, firmeza y tono del fondo uterino mientras se sigue cantidad y carácter del sangrado vaginal.
  • Preferir cuantificación de pérdida sanguínea sobre estimación visual y escalar de forma oportuna ante pérdida acumulada por encima del rango esperado o cualquier inestabilidad sintomática.
  • Identificar señales de separación placentaria y tiempo desde nacimiento hasta expulsión de placenta.
  • Si la placenta no se ha expulsado a los 30 minutos, escalar vía de placenta retenida y anticipar planificación de manejo manual/procedimental.
  • Tras expulsión placentaria, verificar integridad con valoración del proveedor porque fragmentos/cotiledones retenidos pueden sostener riesgo de hemorragia e infección.
  • Valorar distensión vesical, dolor y estado perineal por contribuyentes a contracción uterina deficiente o sangrado oculto.
  • Confirmar señales de separación placentaria como alargamiento del cordón, cambio de forma uterina, cólicos y aumento del sangrado vaginal antes/durante expulsión.
  • Tratar dolor pélvico severo con hemorragia y ausencia de fondo uterino como posible inversión uterina y escalar de emergencia.
  • Durante solapamiento de tercera etapa con cuidado neonatal inmediato, verificar controles de transición neonatal (por ejemplo Apgar al minuto 1 y 5, temperatura temprana y cadencia de reevaluación de pulso/respiración según riesgo).

Intervenciones de enfermería

  • Administrar de forma oportuna profilaxis uterotónica indicada (comúnmente oxitocina) después del nacimiento/expulsión placentaria.
  • Apoyar expulsión placentaria y procedimientos del proveedor con preparación estéril y comunicación focalizada.
  • Durante manejo de expulsión placentaria tardía pero no emergente, asistir tracción controlada del cordón dirigida por proveedor con contrapresión uterina cuando esté indicada.
  • Si no ocurre expulsión placentaria espontánea y se requiere extracción manual, aumentar vigilancia de riesgo de infección y hemorragia.
  • Después de expulsión placentaria, realizar o asistir masaje uterino/verificaciones de firmeza basadas en protocolo para apoyar constricción vascular y detección temprana de atonía.
  • Cuantificar pérdida sanguínea siempre que sea posible y escalar de inmediato ante sangrado abundante o en empeoramiento.
  • Apoyar termorregulación del recién nacido inmediata durante el solapamiento de tercera etapa (secado, mantas tibias, cobertura de cabeza y piel con piel cuando sea factible).
  • Promover piel con piel y esfuerzos de alimentación temprana para apoyar oxitocina endógena y vínculo.
  • Usar ambiente calmado y de baja estimulación con tranquilidad y respiración guiada para reducir distrés y apoyar descanso/recuperación de tercera etapa.
  • Apoyar pinzamiento tardío del cordón por alrededor de 30 a 60 segundos cuando el estado neonatal sea estable; si hay compromiso, priorizar traslado a calentador y estabilización neonatal.

Ventana de emergencia por hemorragia

El aumento rápido del sangrado, hipotensión, taquicardia o tono uterino deficiente señalan posible hemorragia posparto que requiere respuesta urgente del equipo.

Farmacología

Clase de farmacoEjemplosConsideraciones clave de enfermeria
[uterotonics]Oxitocina, misoprostol, metilergonovina, carboprostPrevención/tratamiento de primera línea del sangrado relacionado con atonía uterina durante tercera etapa.
[antifibrinolytics]Contexto de ácido tranexámicoApoya estabilidad del coágulo en vías de hemorragia cuando está indicado.

Aplicación del juicio clínico

Escenario clínico

Diez minutos después del nacimiento, la separación placentaria está incompleta y el sangrado aumenta mientras el tono uterino se vuelve menos firme.

  • Reconocer señales: Progreso placentario retrasado, pérdida sanguínea en aumento y firmeza uterina reducida.
  • Analizar señales: La fisiología de tercera etapa puede estar cambiando hacia riesgo de atonía/tejido retenido.
  • Priorizar hipótesis: El riesgo inmediato es progresión a hemorragia posparto.
  • Generar soluciones: Intensificar valoración de fondo uterino, cuantificar pérdida sanguínea, administrar medidas uterotónicas indicadas y escalar.
  • Tomar acción: Activar flujo de comunicación e intervención orientado a hemorragia.
  • Evaluar resultados: Se expulsa la placenta, el útero permanece firme y la tendencia de sangrado se estabiliza.

Conceptos relacionados

Autoevaluación

  1. ¿Qué signos indican mejor la progresión normal de separación placentaria?
  2. ¿Por qué la expulsión placentaria tardía aumenta el riesgo de hemorragia posparto?
  3. ¿Qué acciones de enfermería se priorizan cuando el sangrado aumenta antes de la expulsión placentaria?